El INSST publica la nueva NTP 1143 Guantes de protección contra microorganismos

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El INSST ha publicado la Nota Técnica de Prevención 1143 Guantes de protección contra microorganismos, donde se tratan específicamente los guantes de protección como barrera frente al contacto de las manos con agentes biológicos. Una información de gran utilidad para el empresario que es quien debe proveer al trabajador del EPI que garantice la máxima protección en base al riesgo al que está expuesto.

Guantes de protección contra microorganismos. Nueva categoría

Dado que la finalidad de estos guantes es proteger al trabajador de un riesgo para su salud, son equipos sujetos en cuanto a su diseño y fabricación a los requisitos del Reglamento (UE) 2016/425 relativo a los equipos de protección individual.

Cuando estos guantes se pongan en el mercado además con un fin médico, para prevenir una enfermedad en el paciente por transmisión de agentes biológicos portados por el personal sanitario, se consideran también producto sanitario (PS).

En este caso, los guantes deben cumplir además con las disposiciones relativas a la comercialización de Productos Sanitarios, al que le afecta el Nuevo Reglamento (UE) 2017/745 sobre los productos sanitarios de aplicación a partir del 26 de mayo de 2020 .

Desde el punto de vista reglamentario, también se exige un determinado marcado que incluye la marca CE y otros aspectos informativos sobre el producto y su fabricante.

El nuevo Reglamento (UE) 2016/425 incluye algunos cambios en cuanto a la clasificación de los EPI. En concreto, la ropa y los guantes que protejan frente a agentes biológicos nocivos, serán ahora de categoría III.

Esta categoría incluye exclusivamente los riesgos que puedan tener consecuencias muy graves, como la muerte o daños irreversibles a la salud

Otras recomendaciones

El correcto mantenimiento y su correcta colocación los EPI son fundamentales para evitar posibles vías de entrada del agente
biológico; así como la retirada de los mismos para evitar el contacto con
zonas contaminadas y/o dispersión del agente infeccioso, ante riesgo. Por todo ello el trabajador ha de ser formado e informado de su correcto uso y gestión posterior.

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